The end


Completada nuestra segunda y última excursión a Dublín, toca despedirnos. Y lo hacemos con cierta tristeza pero sabiendo que esa sensación es sólo posible porque hemos hecho bien las cosas.Han sido tres semanas donde nuestros alumnos han tenido que vivir experiencias y situaciones nuevas. Para muchos de ellos esto ha sido la primera vez que han estado tanto tiempo y tan lejos fuera de casa sin mamá ni papá. Han tenido que renunciar hablar su lengua materna cuando les daba la gana. Han tenido que sustituir platos como la tortilla, lentejas o croquetas a cambio de patatas, pollo..mucho pollo. Les hemos pedido madrugar durante sus vacaciones de verano para acudir a clase. Y han tenido que adaptarse a una cultura y unos horarios que chocan con lo que conocen en España.Pero a cambio de renunciar tanto han ganado algo mucho más importante: una experiencia formidable que les ha a servido para madurar, mejorar el inglés y, por supuesto, unos nuevos amigos para toda la vida. El nivel de compañerismo y buen rollo entre los integrantes del grupo ha sido sencillamente espectacular. Y esto ha hecho que nuestro trabajo como monitores sea mucho más fácil. Agradeceros la confianza que habéis depositado en nosotros..

¡Os esperamos el año que viene!

¡Un fuerte abrazo!

 

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